Testimonio sobre las

Motoras Misioneras

Todo comenzó en el 2003 con el deseo de comprarme una motora, ya que desde joven me han gustado. Estuve todo un año tratando de justificar la compra ya que Jesús nos pide que seamos humildes como Él y temía estar haciendo lo contrario. Finalmente encontré la justificación: montar en la motora una peregrina de la Mater para que todo el que pasara a mi lado la viera. Así estaría llevando el Santuario a cientos de personas en un mismo día. En mayo de 2004 la compré.

Tenía varias ideas en mi corazón que compartía con mis compañeros del Grupo 31 de Mayo y ellos siempre me apoyaron, excepto una persona muy especial para mí, Sonia Bonelli, que casi con amor de madre, temía por mi seguridad. El año pasado (2005) la Mater me confirmó que eso era lo que quería a través de Gerardo, líder de nuestro grupo, y la misma Sonia, cuando me indicaron que en la página de Internet de Schoenstatt en Alemania se publicó una noticia sobre la primera peregrinación en motora al Santuario Original.

Ese mismo año preparé e instalé la Mater peregrina en mi motora y fue bendecida en agosto 21, durante el "Retorno de los Misioneros de la Mater Peregrina". En ese entonces vinimos 3 motociclistas, que hoy me acompañan nuevamente junto a otros compañeros.

He podido observar como una contracorriente entre Schoenstatt en Alemania y Schoenstatt en Puerto Rico se ha desarrollado alimentando esta iniciativa, ya que:

1.   La idea nace en PR,

2.   Fue confirmada con la peregrinación en motora al Santuario Original en Alemania,

3.   Se lleva a cabo la bendición de las Motoras Misioneras en PR, y

4.   Finalmente, con la publicación de esta noticia en el periódico católico de Puerto Rico (El Visitante), en una revista de Texas y en la página oficial de Internet del Movimiento de Schoenstatt, se lleva a cabo la segunda peregrinación donde dos de los motociclistas habían montado una Mater Peregrina en sus motoras.

Edgardo L. Rivera Ramos, G31M, MM

Río Grande, PR

27 de agosto de 2006